jueves, 6 de julio de 2017

EINSTEIN Y SU RELACION CON DIOS

Cuando Einstein daba alguna conferencia en las numerosas universidades de USA, la pregunta que le hacían los estudiantes era:
- ¿Cree Ud. en Dios? _ Y él respondía: Creo en el Dios de Spinoza.
El que no Había Leído a Spinoza se quedaba en las mismas… Baruch de Spinoza fue un filósofo neerlandés considerado uno de los tres grandes racionalistas de la filosofía del siglo XVII, junto con el francés Descartes.
Este es el Dios o Naturaleza de Spinoza:
Dios hubiera dicho:
"Deja ya de estar rezando y dándote golpes en el pecho! Lo que quiero que hagas es que salgas al mundo a disfrutar de tu vida. Quiero que goces, que cantes, que te diviertas y que disfrutes de todo lo que he hecho para ti.
¡Deja ya de ir a esos templos lúgubres, obscuros y fríos que tú mismo construiste y que dices que son mi casa. Mi casa está en las montañas, en los bosques, los ríos, los lagos, las playas. Ahí es en donde vivo y ahí expreso mi amor por ti.
Deja ya de culparme de tu vida miserable; yo nunca te dije que había nada mal en ti o que eras un pecador, o que tu sexualidad fuera algo malo.
El sexo es un regalo que te he dado y con el que puedes expresar tu amor, tu éxtasis, tu alegría. Así que no me culpes a mí por todo lo que te han hecho creer.
Deja ya de estar leyendo supuestas escrituras sagradas que nada tienen que ver conmigo. Si no puedes leerme en un amanecer, en un paisaje, en la mirada de tus amigos, en los ojos de tu hijito...
¡No me encontrarás en ningún libro! - Confía en mí y deja de pedirme. ¿Me vas a decir a mí como hacer mi trabajo?
Deja de tenerme tanto miedo. Yo no te juzgo, ni te crítico, ni me enojo, ni me molesto, ni castigo. Yo soy puro amor.
Deja de pedirme perdón, no hay nada que perdonar. Si yo te hice... yo te llené de pasiones, de limitaciones, de placeres, de sentimientos, de necesidades, de incoherencias... de libre albedrío ¿Cómo puedo culparte si respondes a algo que yo puse en ti? ¿Cómo puedo castigarte por ser como eres, si yo soy el que te hice? ¿Crees que podría yo crear un lugar para quemar a todos mis hijos que se porten mal, por el resto de la eternidad?
¿Qué clase de dios puede hacer eso? - Olvídate de cualquier tipo de mandamientos, de cualquier tipo de leyes; esas son artimañas para manipularte, para controlarte, que sólo crean culpa en ti.
Respeta a tus semejantes y no hagas lo que no quieras para ti. Lo único que te pido es que pongas atención en tu vida, que tu estado de alerta sea tu guía.
Amado mío, esta vida no es una prueba, ni un escalón, ni un paso en el camino, ni un ensayo, ni un preludio hacia el paraíso. Esta vida es lo único que hay aquí y ahora y lo único que necesitas.
Te he hecho absolutamente libre, no hay premios ni castigos, no hay pecados ni virtudes, nadie lleva un marcador, nadie lleva un registro. Eres absolutamente libre para crear en tu vida un cielo o un infierno.
No te podría decir si hay algo después de esta vida, pero te puedo dar un consejo. Vive como si no lo hubiera. Como si esta fuera tu única oportunidad de disfrutar, de amar, de existir.
Así, si no hay nada, pues habrás disfrutado de la oportunidad que te di. Y si lo hay, ten por seguro que no te voy a preguntar si te portaste bien o mal, te voy a preguntar ¿Te gustó?... ¿Te divertiste? ¿Qué fue lo que más disfrutaste? ¿Qué aprendiste?...
Deja de creer en mí; creer es suponer, adivinar, imaginar. Yo no quiero que creas en mí, quiero que me sientas en ti. Quiero que me sientas en ti cuando besas a tu amada, cuando arropas a tu hijita, cuando acaricias a tu perro, cuando te bañas en el mar.
Deja de alabarme, ¿Qué clase de Dios ególatra crees que soy?
Me aburre que me alaben, me harta que me agradezcan. ¿Te sientes agradecido? _ Demuéstralo cuidando de ti, de tu salud, de tus relaciones, del mundo. ¿Te sientes mirado, sobrecogido?... ¡Expresa tu alegría! Esa es la forma de alabarme.
Deja de complicarte las cosas y de repetir como perico lo que te han
enseñado acerca de mí.
Lo único seguro es que estás aquí, que estás vivo, que este mundo está lleno de maravillas.
¿Para qué necesitas más milagros? ¿Para qué tantas explicaciones?
No me busques afuera, no me encontrarás. Búscame dentro... ahí estoy, latiendo en ti".

martes, 4 de julio de 2017

SENTIMIENTOS QUE LA GUERRA NO PUDO BORRAR

Ella le escribió mientras estaba embarazada y él servía en un acorazado

Un marinero noruego de 96 años que reside en California (Estados Unidos) recibió esta semana una carta de amor que le había enviado su mujer, ya fallecida, en 1945.
La mujer, llamada Virginia, envió la carta el 4 de mayo de 1945 desde Nueva Jersey, donde la pareja residía, a un navío atracado en Puerto España (Trinidad y Tobago) en el que su esposo servía durante la Segunda Guerra Mundial. Pero la misiva nunca fue entregada y fue devuelta a su punto de origen.





La carta quedó entonces escondida en la casa hasta que días atrás, sus actuales propietarios, Allen Cook y su hija Melissa, la encontraron mientras hacían refacciones. El sobre estaba cerrado.
"El sobre estaba viejo y amarillento. Nunca lo habían abierto. Fue increíble cuando mi yerno empezó a leer. En la carta ella hablaba del bebé que iba a tener", explicó Cook a la cadena estadounidense CNN.
Melissa acudió a Internet para buscar pistas del nombre al que iba dirigido la carta --Rolf Christoffersen-- y encontró una coincidencia en Santa Barbara, California.
Se trataba de un hijo de Christoffersen de 66 años y llamado igual que él. 
"Alguien llamó a mi oficina. Habían buscado en Google mi nombre porque tengo el mismo nombre que mi padre. Melissa me preguntó dónde había nacido y yo se lo dije. Me contó sobre la carta. Así es cómo pasó", explicó a la CNN el hombre, que no había nacido todavía cuando su madre la envió. 
Cuando finalmente recibió la carta, su destinatario no podías salir de la emoción. Su esposa, Virginia, falleció hace seis años. "Quedé muy sorprendido después de todos estos años. Estaba muy contento de saber que una carta así existía. Todavía estoy emocionado", dijo Rolf Christoffersen.
En la carta puede leerse la felicidad de Virginia por el embarazo que cursaba y todo lo enamorada que estaba de su marido. "Me siento feliz y orgullosa de llevar al bebé de la persona que más amo en el mundo. Realmente siento como si tuviera una parte tuya conmigo todo el tiempo", dice la carta en un tramo. Y en otro Virginia dice: "Siempre serás lo más importante para mí y los dos juntos, solos cada uno en los brazos del otro, siempre será el cielo en la tierra para mí". 
En la carta también puede leerse: "Te amo Rolf, como amo el cálido sol, y eso es lo que eres para mí, el sol sobre el que gira todo lo demás". 



 Fuente: Clarín. com, publicado el 17 de mayo de 2017










































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































sábado, 10 de junio de 2017

EL TORMENTO DE UN HOMBRE

Primo Levi, poeta y escritor judeoitaliano. Nació en Turín en 1919. Antes de la Segunda Guerra Mundial era químico industrial. Arrestado en 1943, fue deportado a Auschwitz, donde sobrevivió debido a que, como químico, a los nazis les resultaba de "utilidad".
Su obra en prosa más conocida, "Si esto es un hombre", describe sus vivencias en el campo de concentración.
Se suicidó en 1987, atormentado por el recuerdo de sus experiencias durante el Holocausto.




Si esto es un hombre


Lo que vivís seguros
En vuestras casas caldeadas
Lo que os encontráis, al volver por la tarde,
La comida caliente y los rostros camidos:
Considera si es un hombre
Quien trabaja en el fango
Quien no conoce la paz
Quien lucha por la mitad de un panecillo
Quien muere por un sí o por un no.
Considerad si es una mujer
Quien no tiene cabellos ni nombre
Ni fuerzas para recordarlo
Vacía la mirada y frío el regazo
Como una rana invernal.
Pensad que esto ha sucedido:
Grabadlas en vuestros corazones
Al estar en casa, al ir por la calle,
Al acostaros, al levantaros;
Repetídselas a vuestros hijos.
O que vuestra casa se derrumbe,
La enfermedad os imposibilite,
Vuestros descendientes os vuelvan el rostro.
Os encomiendo estas palabras.

martes, 2 de mayo de 2017

GENERAL MARK WAYNE CLARK, SIEMPRE AL SERVICIO DE SUS TROPAS

El General Eisenhower lo consideró un brillante oficial de personal y entrenador de hombres.
Fue galardonado con varias medallas, incluyendo la "Cruz del Servicio Distinguido".
El general Clark, oficial del ejército de los Estados Unidos, mantenía un estrecho contacto con sus tropas siendo de carácter muy amable. En una ocación, en una revisión de las líneas más adelantadas del frente, se detuvo a conversar con un pequeño soldado que estaba acurrucado en una trinchera. Al despedirse, se dio cuenta de que el hombre no usaba botas reglamentarias, sino una alpargatas de caucho. Lo interrogó sobre esto, y el soldado le explicó que tenía botas, pero estaban muy gastadas y que su número era muy pequeño, porque lo que le era muy difícil conseguir botas nuevas.
Sin dudarlo, Clark prometió:
-Le mandaré un par de botas, si es que hay de ese número en el teatro del Mediterráneo.
Luego el general descubrió que el soldado, de apellido Gebhart, tenía razón: de cada 100.000 botas, solamente 67 correspondían al número 7A que calzaba. Sin embargo, se acordó de su promesa y se ocupó personalmente de buscar el par de botas. Incluso las envió al frente utilizando su propio avión. Su ayudante buscó al soldado Gebhart y se lo entregó personalmente:
-El general Clark le manda estas botas -le anunció. Pero el soldado Gebhart las tomó sin mostrar sorpresa ni cambiar de expresión.
-Gracias -dijo sencillamente.
-¿No está sorprendido? -se animó a preguntar el capitán Thrasher, ayudante de Clark.
-No -le respondió el soldado-. Me dijo que me los mandaría...
La anécdota fue para Clark una de los más preciosos recuerdos de la guerra, y sirve para mostrar como, para este gran hombre, incluso el más pequeño de sus subordinados era importante.

jueves, 20 de abril de 2017

PESTE NEGRA...LOS MEDICOS Y SUS MASCARAS

La nariz de la máscara era de medio pie de longitud, con la forma de un pico, rellena de perfume con sólo dos agujeros, uno en cada lado, próximos a los orificios nasales, pero que bastaban para respirar cargando con el aire que uno inhalaba la impresión de las drogas contenidas en el extremo del pico. Bajo el abrigo vestían botas hechas de cuero marroquí (cuero de cabra), pantalones de piel fina que estaban amarrados desde el frente a dichas botas y una blusa de piel fina y manga corta, cuyo extremo inferior se introducía en los pantalones. El sombrero y los guantes también estaban hechos de la misma piel… con lentes sobre los ojos

viernes, 14 de abril de 2017

POESIA EN TIEMPO DE GUERRA


Los poetas no pensaban que la guerra que se avecinaba en 1939, tuviera algo de sublime.  Más bien escribieron sobre sus experiencias personales, pero la mayoría de ellos lo hicieron después de terminado el conflicto, incluso algún tiempo después de haber experimentado el horror en el frente de batalla.  La lista de poetas que escribieron sobre la guerra es muy grande.  Hay poetas muy famosos, como Thomas Stearns Eliot, Alun Lewis, Alan Ross o John Pudney, y otros menos conocidos, como el japonés General Masaharu Homma conocido como "El general poeta" que perdió la vida en manos de sus verdugos y sus poemas fueron desaparecidos por la furia vengativa de los vencedores.

GABIN EWART
Poeta británico, cuyo primer volumen de poemas fue publicado en 1938, fue llamado a servicio en la Real Artillería Británica cuando tenía 23 años.  Vio acción en África e Italia entre 1940 y 1945, permaneciendo en ese país hasta 1946.  Terminada la guerra trabajó por muchos años escribiendo publicidad y recién en 1964 publicó su segundo volumen de poemas.  Sin embargo, en los campos de batalla, Ewart escribió 9 poemas.

Muertos de Guerra
Con un brazo gris doblado sobre un rostro verde
El polvo de los carros que pasan lo cubren,
Yaciendo a la vera del camino en el lugar apropiado.
Porque ha cruzado la última visión lejana
Que nos oculta el valle de los muertos.
Yace como equipo usado, dejado de lado,
Del cual nuestro rápido avance no puede sacar ventaja:
Rosas, carros triunfales, pero éste murió.
Otrora monumentos guerreros, lamentable intento
En cierta forma vaga, una lamentable excusa
Para esos perdidos futuros que los muertos soñaron.
Cubierta latierra con su lamentable piedra.
pero en nuestros corazones llevamos una carga más pesada:
Los cuerpos de los muertos que yacen a la vera del camino.
vida.

LOUIS SIMPSON
No se puede dejar de mencionar a Louis Simpson, estadounidense nacido en Jamaica, quien después de la guerra se doctoró en la Universidad de California en Berkeley.  Simpson prestó servicio en la famosa 101ª División Aerotransportada, entre 1943 y 1945.  En una oportunidad dijo: "El propósito del entrenamiento militar no es sólo preparar a los hombres para el combate, sino hacer que lo soporten."

La Batalla
Casco y rifle, mochila y capote
Marchando por el bosque. En algún lugar adelante
Los cañones retumban. Como el círculo de una garganta
La noche a cada costado se hace roja.
Se detienen y cavan. Se hunden como topos
En la viscosa tierra entre los árboles
Y pronto los centinelas alertas en sus huecos
Sienten la primera nieve. Sus pies se comienzan a helar.
Al amanecer la primera granada cae con un estallido,
Luego granadas y balas cruzan las heladas maderas.
Esto duró muchos días, la nieve estaba negra,
Los cadáveres hedían en sus huecos escarlata.
Lo que más claramente recuerdo de esta batalla:
El cansancio de los ojos, como las manos parecían delgadas
En torno a un cigarrillo y la brillante ascua
Vacilaría con toda la vida que en ella hay.

"ESTAMOS PERDIDOS BAJO EL CIELO...
 POR LA VIDA SEPARADOS, POR LA MUERTE UNIDOS"   John Pudney 

viernes, 7 de abril de 2017

LA ¿SANTA? INQUISICIÓN

"Dejad que los herejes vengan a mí. Con ellos haré un infierno"
El Inquisidor, de Patricio Sturlese

La Edad Media, también denominada oscurantismo, es una de las peores fases que la humanidad ha experimentado. Después de haber vivido un avance y progreso científico impresionante, la Edad Media significó un gran declive en toda la cultura.
En la Edad Media, la Iglesia dominó el pensamiento del pueblo. Buscaban la fe ciega y dogmática en un dios absoluto.
Todo lo que importaba era el cristianismo y la adoración al dios verdadero. La educación, el poder político, el arte y la ciencia no interesaban más. La riqueza de tierras era algo malo, puesto que la vida terrenal no interesaba. La vida terrenal era sólo un paso a la gloria y vida eterna. Y si los estudiosos contradecían aquello que la Biblia aseguraba, podían ser condenados por la Santa Inquisición y a torturas rigurosas. 
Desde Galileo Galilei hasta Juana de Arco, se cuentan por decenas los personajes destacados de la Historia que fueron perseguidos y ajusticiados.
La Santa Inquisición fue organizada en 1231 por el Papa Gregorio IX, quien puso a cargo de su dirección a los dominicos, quienes no se detuvieron en su salvajismo para castigar a los transgresores. Lo esencial para los jueces era conseguir la confesión de los acusados, lo que condujo a mediados del siglo XIII a la utilización de la tortura.
El inquisidor Torquemada estableció en forma categórica que los reos no deberían sangrar ni sufrir lesiones, por lo que se idearon métodos e instrumentos bastante extraños que cumplían el objetivo.


EL POTRO La víctima era atada de pies y manos a los dos extremos del aparato. Era estirada lentamente hasta que todas sus articulaciones se dislocaban.


EL AGUA
Obligaban a las personas a beber cubetas llenas de agua. La cantidad era aproximadamente de 10 litros continuos. El torturador se ayudaba de un embudo y le impedía respirar a la víctima, su estómago no aguantaba más y después de sufrir tanto, explotaba.
Una de las muertes más crueles por este método se sucedió a finales del siglo XVI, estuvo relacionado a un hombre que fue acusado de ser un hombre lobo y poseído por un demonio. El verdugo vació un volumen de agua tan grande en la garganta de la víctima, que su barriga se expandió y se puso dura poco antes de que muriera.





 LA GARRUCHA
Era uno de los instrumentos de tortura más recurrentes. Consistía en atar por la espalda las manos del prisionero, ponerle peso extra en los pies y colgarlo con una polea por las muñecas. Cuando estaba lo más arriba posible, lo dejaban caer sin que tocara el suelo.  
Una bella mujer mientras sufría la tortura de la garrucha «sufrió un ataque en el que lanzó mucha sangre de su pecho». Según parece, durante el castigo se le rompió la arteria, lo que la hizo fallecer a las pocas jornadas


CUNA DE JUDAS
Una adaptación mucho más violenta de la anterior. Ataban a las víctimas por las muñecas, las levantaban con una polea y después las dejaban caer sobre una pirámide muy puntiaguda con la finalidad de clavar su ano, escroto o vagina.

LA RUEDA
Se comenzó a utilizar en Francia en el siglo XVI. Existían distintas maneras en las que alguien podía ser torturado con este aparato. La primera utilizaba esta rueda de madera para atar en toda su área al mártir desnudo, después los torturadores lo golpeaban hasta el cansancio con hierros candentes o simplemente lo mutilaban mientras una hoguera ardía debajo de él.


LA DONCELLA DE HIERRO
Era una especie de sarcófago provisto de estacas metálicas muy afiladas en su interior, de este modo, a medida que se iba cerrando se clavaban en la carne del cuerpo de la víctima que se encontraba dentro, provocándole una muerte lenta y agónica. Las más sofisticadas disponían de estacas móviles, siendo regulables en altura y número para acomodar la tortura a las medidas del delito del torturado. 
La primera ejecución con este método sucedió en 1515, y la víctima fue un falsificador. «Las puntas afiladísimas le penetraban en los brazos, en las piernas, en la barriga y en el pecho, y en la vejiga y en la raíz del miembro, y en los ojos y en los hombros y en las nalgas, pero no tanto como para matarlo, y así permaneció haciendo un gran griterío durante dos días, después de los cuales murió»,


LA SIERRA
Este instrumento no necesita mucha explicación. Se cortaba por la mitad a aquel que hubiera cometido crímenes atroces contra la Iglesia. Lo hacían de cabeza para que el cerebro no perdiera tanta oxigenación y permaneciera consciente hasta llegar cerca del ombligo.


LA PERA ORAL O VAGINAL
El aparato se introducía por la boca, vagina o recto. Una vez en el interior, se expandía a la fuerza. La cavidad era mutilada y, en muchas ocasiones, los torturados morían de dolor. Tenían puntas en el extremo que servían para desgarrar la garganta, cérvix o intestinos.


LA ARAÑA DE HIERRO
Diseñado especialmente para las mujeres que habían engañado a Dios acostándose con el diablo, la araña de hierro torturaba los senos femeninos. Se ataba a una mujer a un poste y se le colocaba el aparato como si fuera una pinza metálica por todo su seno. Después con una gran fuerza, se le arrancaba por completo.



 "Que otros se lamenten de que los tiempos son malos; yo me quejo de la mediocridad, puesto que ya no se tienen pasiones.
Por eso mi alma se vuelve siempre al Viejo Testamento y a Shakespeare. Aquí se siente en todo caso la impresión de que son los hombres los que hablan, aquí se odia y se ama de veras, se mata al enemigo, y se maldice a su descendencia por todas las generaciones; aquí se peca".
Kierkegaard, "Diapsálmata"